¿Por qué nos cuesta pensar que la jubilación se acerca?, por qué lo asumimos negativamente? Toma la rienda de tu futuro: prepárate proactivamente, cultivando un sentido de self multidimensional.?
La jubilación no es el fin del camino, sino el inicio de una nueva vía. Sin embargo, para muchos este cambio de vía se siente como un descarrilamiento. La transición abrupta de una vida estructurada alrededor de un rol profesional a un espacio sin forma definida puede desencadenar una profunda crisis de identidad, donde la pregunta “¿quién soy yo sin mi trabajo?” resuena con una inquietud existencial. Interesante, que desde los cuarenta años, te formules esta pregunta, que muy seguramente, te llevará a pensar en el tema de tu propia identidad.
La Crisis de la Mediana Edad: ¿Cliché o Oportunidad Psicológica?
Lejos de ser un mero cliché pop, la “crisis de la mediana edad” es un concepto con profundas raíces en la psicología del desarrollo. Erik Erikson, en su teoría psicosocial, posiciona la adultez media (aproximadamente entre los 40 y 65 años) en la etapa de Generatividad vs. Estancamiento (Erikson, 1950). La generatividad es el impulso por crear, guiar y contribuir con las siguientes generaciones, ya sea a través de la crianza, la mentoría, la productividad o la creatividad. Se trata de todos esos pensamientos que después de los cuarenta, intentan resolver hasta dónde podrás llegar en tu carrera, y como vas a lograrlo; sin embargo, su polo opuesto, surge del sentimiento de no haber logrado un legado significativo, acompañado de una auto-absorción que puede llevar a la sensación de vacío. Esa sensación de vacío o ese sentimiento de incapacidad puede sentirse desde esta edad.
Al tener cuarenta o cincuenta, surge una encrucijada vital. No se trata solo de evaluar los logros profesionales, sino de confrontar la propia narrativa de vida. Es el momento crucial para preguntarse: “¿Quién soy más allá de mi trabajo?” y “¿Qué pasará cuando me jubile?”. Quienes posponen estas preguntas se arriesgan a que la jubilación las imponga con una fuerza abrumadora; razón por la cuál, es importante desde los cuarenta años, atender posibles respuestas para una vida sin el rol profesional.
El Peso del Rol Profesional y el “Vacío de Poder”
Desde una perspectiva sociológica y de teoría del rol, pasamos la vida adulta ocupando “status” sociales (p.ej., gerente, ingeniera, doctor) que conllevan un conjunto de roles esperados y comportamientos asociados (Mead, 1934). Estos roles otorgan no solo un ingreso económico, sino también un ejercicio de poder o no; y lo más importante, una identidad social estructurada y reconocible.

Testimonio: La Persona vs. El Cargo
“Llegué el primer lunes después de jubilarme, me preparé un café a las 6:30 a.m. y me senté en la sala. El silencio fue abrumador. No tenía correos que responder, ni reuniones, ni a quien darle órdenes. Me di cuenta de que durante 40 años, yo era el Gerente. Sin eso, me sentí invisible. La depresión llegó porque no sabía quién era Alberto”.
Este testimonio de Alberto Rincón*, de 63 años, ejemplifica la fusión identitaria con el rol profesional y el doloroso proceso de separarse de este.
*se omite el nombre y la foto del testimonio
Al jubilarse, algunos viven lo que algunos teóricos denominan un “vacío de poder” – no en el sentido político, sino personal. De pronto, se retira la investidura, el título que nos daba un lugar claro en el mundo. La rutina se desvanece, las interacciones asociadas al cargo cesan y la validación externa que proveía el trabajo desaparece. El teléfono deja de sonar, los correos ya no convocan, ni solicitan, las interacciones se desvanecen y los aliados y subordinados es esfuman. Si la autoestima y la identidad estaban fusionadas con ese rol único, el resultado es un self en crisis, que puede manifestarse como depresión, ansiedad o una profunda sensación de aislamiento.
Viktor Frankl argumentaba que la fuerza primaria del ser humano no es la búsqueda de placer, sino la necesidad de significado (Frankl, 1946). El trabajo, para muchos, es la principal fuente de significado diario. Proporciona metas, desafíos y un sentido de contribución. La jubilación, si no está preparada, puede crear un vacío existencial. La pregunta deja de ser “¿qué hago?” para convertirse en “¿para qué estoy aquí?”. Este vacío no se llena con ocio perpetuo; requiere la construcción consciente de un nuevo propósito, uno que esté desconectado de la productividad laboral y conectado con los valores personales más profundos, que hay que cultivar desde los cuarenta años.
Ideas obsoletas en un mundo contemporáneo: !esto no les puede pasar a los GenX!
El siglo XX nos educó bajo la premisa de que el trabajo era el único camino hacia la dignidad; y sin él, parecías perder el derecho a existir socialmente; igualmente, envejecer se asociaba con deterioro, dependencia y aislamiento; razón por la cual, la jubilación fue asociada a una “muerte social; término ligado a la pérdida de roles significativos en una comunidad y acuñado por Philippe Ariès, quien estudio diversas formas de “muerte” simbólica que para este caso, era asociado a la pérdida de utilidad (dejar de ser útil). Es muy triste ver, que a pesar de que los tiempos han cambiado, y todavía hay personas que sufren en silencio su jubilación porque no atendieron a tiempo sus llamados existenciales.
Hoy, en pleno siglo XXI: la Jubilación es vista como libertad, diversión y propósito. Esta etapa de la vida está siendo redefinida por una generación que no acepta desaparecer. Los GenX, poco a poco estamos cambiando el paradigma de envejecer y sentirse mal por ello. Algunos factores que alimentan este cambio son:

🔄 Cambio de mentalidad
Con el incremento asombroso de la esperanza de vida, se empieza a ver la jubilación como una segunda vida, no como el final.
Se valora el tiempo libre como un recurso precioso para explorar pasiones, viajar, aprender y conectar.
🧠 Mayor conciencia social
Se habla abiertamente del edadismo y se lucha contra la discriminación por edad.
Se promueve el envejecimiento activo, saludable y participativo.
📱 Tecnología y conectividad
Las personas mayores están más conectadas que nunca: redes sociales, cursos online, comunidades virtuales.
Esto permite mantener vínculos, aprender cosas nuevas y participar en la vida pública.
🧘♀️ Nuevas formas de bienestar:
La jubilación se convierte en una oportunidad para redefinir nuevos propósitos de vida.
💬 Narrativas inspiradoras
Esto crea modelos positivos que rompen con el miedo a envejecer.
Cada vez más personas comparten historias de reinvención tras jubilarse: emprenden, escriben, viajan, enseñan.
✨ ¿Y ahora qué?: !Vivamos una nueva forma de estar en el mundo!
Este cambio no es automático ni universal. Aún hay muchas personas que enfrentan jubilaciones difíciles, marcadas por el aislamiento o la precariedad. Pero el hecho de que la jubilación pueda ser rica, libre y divertida ya no es una utopía: es una realidad que está en nuestras manos expandir. Y justamente está en las manos de la nueva generación de envejecientes, marcar el ritmo del futuro: sentirnos orgullosos de envejecer, pues muchos no lo han logrado; ver el tiempo como un gran regalo para hacer realidad muchos sueños, amar y sentirse amado, independientemente de los cambios corporales. Llego la hora, de hacer valer qué tan importantes seguimos siendo para una sociedad que empieza a legislar para favorecer la longevidad, y llego la hora de reclamar productos y servicios que mejoren la calidad de vida de miles de adulto que desean seguir activos, sin importar la edad que se tenga.
Hoy, los GenX somos parte de una nueva generación llamada a transformar el concepto de jubilarse que ya no debe ser sinónimo de desaparecer, sino de reinventarse. Es tiempo de dejar atrás el miedo, porque jubilarse hoy puede ser un privilegio, una oportunidad para reconectar con uno mismo, con los otros, y con todo aquello que quedó postergado por las exigencias del deber productivo.
Guía Práctica: Construye una Identidad Multidimensional
La solución es proactiva: comenzar a cultivar una identidad multidimensional desde los 40 años. No se trata de abandonar la profesión, sino de diversificar las fuentes de autoestima y significado.
- Autodescubrimiento de Valores y Fortalezas (Enfoque Constructivista): Identifique sus valores fundamentales (justicia, creatividad, familia, aprendizaje) y sus competencias transferibles (liderazgo, organización, escucha). Estas son la base de su identidad, no su job title. Pregúntese: “¿Qué me define incluso si cambio de trabajo o me jubilo?”.
- Cultivo de Nuevos Roles (Teoría del Rol): Active y desarrolle deliberadamente otros roles antes de la jubilación: el de voluntario, abuelo, artista, estudiante perpetuo, mentor, jardinero. Cada rol añade una capa de resiliencia a su identidad.
- Ejercicio Gestáltico de “La Silla Vacía”: coloque una silla frente a usted. Agradézcale a su“rol profesional” por todo lo que le dio, reconozca su importancia y luego, despídase de él. Luego, siéntese usted en esa silla y responda en voz alta: “Y ahora, ¿quién soy yo?”. Forcejea la creación de una nueva figura.
- Plan de Retiro Emocional : Así como se planifica financieramente, se debe planificar emocionalmente. “Ahorre” conexiones sociales significativas, explore hobbies con seriedad, diseñe proyectos post-laborales. La jubilación no debe ser un vacío a llenar, sino un espacio para desplegar una vida ya en curso.
- Diario de Reinvención : Escriba a diario tres logros o actividades que le hayan provisto satisfacción y que no estén relacionados con su trabajo antiguo. Esto reentrena el cerebro para encontrar valor y significado en múltiples facetas de la vida.
Conclusión
La persona no es el cargo. La persona no es la profesión. Como diría el humanista Carl Rogers, la persona es un proceso, no un producto estático (Rogers, 1961). La adultez media y la jubilación no son el final del viaje, sino una estación de cambio crucial. Es la oportunidad de pasar de una identidad rígida y unidimensional a una identidad fluida y multidimensional, enriquecida por la experiencia y orientada hacia nuevos significados. La próxima estación, la madurez plena, nos exige soltar equipajes para viajar más ligeros, pero sobre todo, para recordar que el viajero es mucho más que el bagaje que cargaba.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
- Erikson, E. H. (1950). Childhood and Society. Norton & Company.
- Frankl, V. E. (1946). El Hombre en Busca de Sentido. Herder.
- Mead, G. H. (1934). Mind, Self and Society. University of Chicago Press.
- Rogers, C. (1961). On Becoming a Person. Houghton Mifflin.
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